-Mamá, ya estoy en casa, pronto llegara…- Harry entro y cuando me vio, riéndome de las fotos se puso colorado. –No le estarás ensañando…-
-¡Harry, ya estas aquí! Ven siéntate, ahora estamos por cuando pasaste la pubertad- Anne lo invito a sentarse, él estaba que no se lo creía.
-Harry, Tego que decir, que cuando tenias 2 añitos eras monísimo- dije riéndome a más no poder.
-Mama, cuantas veces te he dicho que no enseñes esas cosas a las chicas-replico él.
-Nunca, jamás le habría enseñado tus fotos intimas a esas “novias” que traías a casa. No valía la pena presumir de hijo. Pero a ella sí, _____ ya es parte de la familia y no es como las otras- No podía parar de reír, Harry estaba súper rojo y Anne estaba a la defensiva.
-Bueno, _____, ¿quieres cenar?- Oh, oh, que iba a hacer yo ahora, antes estaba sola y nadie me controlaba, pero ahora.
-No, Anne la verdad no tengo mucha hambre-
-Venga no seas modesta he hecho spaghetti para dar y vender- insistió ella, no tuve más remedio que aceptar.
-Mmm… ¡Amo los spaghetti! Pero no mas que a los tacos- grito Harry. Empezamos a preparar la mesa entre risas y juegos.
-La cena esta servida-dijo Anne, Harry y yo nos sentamos.
-Mama me lamenta mucho decirte que… ¡ES LA MEJOR CENA DE LA HISTORIA! ¡TE AMO!- grito Harry, Anne reía.
-______ cariño, por qué no comes, ¿no te gusta?- me pregunto ella.
-No, no es eso- dije llevándome el tenedor a la boca, nada mas sentir algo bajar por mi esófago el estomago se me removió –Me disculpáis un momento- y salí corriendo al baño. Estuve alli un buen rato hasta que alguien me llamo.
Abrí la puerta y fuera estaba Anne, tenía la cara de preocupación que nunca se asomo por la cara de mi verdadera madre.
-________, ¿estas bien? Bueno obvia mente no lo estas, llevas vomitando como media hora y solo has comido una cucharada de tu comida, dime la verdad, ¿padeces anorexia?- mis ojos se humedecieron, claro que no, solo que no soportaba la comida, no estaba anoréxica era mas bien una foca andante.
-No, Anne no ves que soy una foca- dije comenzando a llorar. Ella sin previo aviso me levanto mi ancha camiseta y se horrorizo.
-_____ que dices, estas en los huesos, como te has hecho esto-
-Estoy gorda todos lo dicen y yo también lo creo-
-¿Quién te ha hecho creer tal cosa?-me o hizo creer hace tiempo tu hijo, pensaba-Bueno da igual, ahora estas con migo y yo me encargare de convencerte de lo hermosa que eres y de que recuperes poco a poco el apetito-
-Gracias Anne- dije abrazándola y llorando, en dos horas la había llegado a quererla más de lo que nunca quise ami madre en los 17 años de mi vida.
Narra Harry:
Ahí estaba yo escuchando la conversación de mi madre con _____ escondido. Ella era anoréxica y yo sabía mes que nadie que era por mi culpa. Poco a poco me retire a mi cuarto. La culpa me estaba comiendo por dentro, después de todo lo que le había echo pasar, ¿quería seguir con lo de la apuesta? No, ya no, debería haberse lo echo saber a mis amigos el mismo día que descubrí que se cortaba. Cogí mi teléfono y marque el número de Louis.
-Harry, que quieres estoy… ocupado- Ya sabía lo que se refería, seguro que ya había conquistado a Vico.
-Bueno llamare a Zayn, adiós- no se despidió ni de mi, si que tenía prisa.
-Zayn soy Harry-
-Ah, hola, ¿Qué pasa tigre?-
-Sobre la apuesta es que…-
-Lo sabía te retiras GALLINA- eso me cabreo.
-NO NUNCA, era que…-
-No me digas, ¡SOIS NOVIOS! Lo llevas bien, pero aún te falta la parte del baile, suerte- Colgó, ahora tenía que cumplir la apuesta sí o sí, no era un gallina y lo iba a demostrar.