Narra____:
Me desperté sobresaltada, no había podido tener esa clase de sueños y menos con él. Mire hacia mi derecha pero ya no estaba. Uff....., menos mal. Me levante y me vestí. Cuando baje vi que mi madre no había vuelto. Entonces oí la puerta abrirse, era ella y estaba borracha, ya que apestaba a alcohol.
-Hija no te dije que no me esperaras despierta-replico ella acercándose a mí.
-Mama, por favor, acuéstate, son las siete de la mañana y estas borracha-le advertí, ella se aproximó más a mí.
-¡Qué te tengo dicho con qué me digas lo que debo hacer!-me grito, entonces me entro el miedo, sabía lo que venía ahora.
-Que no lo haga-dije con un hilo de voz. Entonces me pego una cachetada con toda su fuerza y rabia, seguida de un puñ.etazo, que me dejo el ojo morado, y una patada en el costado que provoco un gran moratón. Subí corriendo a mi cuarto, se me habían quitado las ganas de ir a clase hoy, además no había forma de tapar todo esto con maquillaje. Estaba harta, más que harta. Hice lo que siempre hacia cuando se me quitaban las ganas de vivir, cortarme. Cogí una cuchilla, y en mis piernas, hice un gran corte, y después otro. El dolor que me producía me hacía olvidar todos mis problemas. Sangraba y sangraba, pero esta vez no quería seguir con mi vida, para que si era una desgraciada. Estaba llorando desconsoladamente hasta que alguien entro por mi ventana.
Narra Harry:
Hoy ______ no ha venido a clase. Me pregunto si será por lo de ayer. Termino biología, pero tenía esa curiosidad de saber que le pasaba, así que fui hacia su casa. Como siempre nadie abría la puerta así que entre por su ventana. Ella no estaba en su habitación. Oí sollozos desde el baño así que fui hacia allí y lo que encontré no era muy bonito. Ella estaba hay con tres grandes cortes en sus piernas y lloraba, pero lo más importante es que se estaba desangrando. Rápidamente cogí dos toallas y se las puse alrededor de sus piernas bien apretadas para cortar la hemorragia. Ella lloraba y lloraba. La tumbe sobre su cama, esto era realmente preocupante, ¿sería la primera vez que se lo hacía? Poco a poco ella se fue calmando y cuando creí que ya estaba relajada le pregunte.
-¿______ estás bien?-obviamente no lo estaba, tenía los tres cortes en la piernas y un ojo morado.
-No-dijo con los ojos húmedos.
-¿Por qué tienes el ojo morado?- le volví a preguntar, eso no se lo había podido hacer ella sola.
-Ha sido…ella…-contesto entre sollozos, pero sus ojos reflejaban miedo.
-¿Ella quién?-
-Mi…mi…madre- dijo volviendo a estallar en llanto. No salía de mi asombro. ¡¿Qué clase de mounst.ro sería capaz de hacerle eso a su propia hija!?
-No te asustes…no es la primera…vez, ni de que ella me pegue ni yo de… auto lastimarme-aclaro ante mi cara.
-¿Lo habías hecho antes? Digo lo de cortarte- pregunte incrédulo, ella solo asintió.- ¿Por qué?-
-Simple odio mi vida-dejo ella sin pensárselo dos veces.
-Me contara por qué odias tu vida-ella negó con la cabeza. Sencillamente esta escena me partió el alma, no tenía ni idea de que hubiera gente que lo pasara tan mal. Tuve un impulso de abrazarla y así lo hice. Ella se apartó, pero en su cara había dolor no temor. Le dolía el costado.
-Enséñame tu barriga-le ordene. Ella volvió a negar.
-No me hagas quitarte la camiseta- le advertí, ella enseguida me enseño su torso donde se encontraba un moratón gigante. Normal que le doliera.
-¿También ha sido ella?-pregunte, ella solo se echó a llorar, eso era un sí. Me dolía ver alguien así, pero las oportunidades son las oportunidades, y esto era una de ellas. Conseguiría acercarme a ella y así estaría más cerca de conseguir mi moto nueva. ¿Por qué iba a desaprovecharla?
Narrador externo:
Lo que Harry no sabía, que él tenía todas las respuestas a sus preguntas en una de sus estanterías en casa. Pero el ahora no pensaba el porqué de las cosas, solo pensaba, única y egoístamente, en él.
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